La presencia de roedores en viviendas, locales comerciales o naves industriales es un problema más frecuente de lo que muchos creen. Según datos del sector, las incidencias por ratas y ratones aumentan cada año en las principales ciudades andaluzas, especialmente durante los meses de otoño e invierno, cuando estos animales buscan refugio y alimento en el interior de los edificios. Una desratización profesional no es solo una cuestión de comodidad: es una necesidad sanitaria que protege la salud de las personas y la integridad de las instalaciones.
Señales de presencia de roedores en su propiedad
Detectar una infestación de roedores a tiempo puede marcar la diferencia entre un problema menor y una plaga difícil de controlar. Los roedores son animales nocturnos y cautelosos, por lo que rara vez se dejan ver durante el día. Sin embargo, dejan rastros inconfundibles que un ojo atento puede identificar:
- Excrementos: Las heces de rata son oscuras, cilíndricas y miden entre 1 y 2 cm. Las del ratón doméstico son mucho más pequeñas, de unos 3-5 mm. Se encuentran típicamente cerca de fuentes de alimento, en armarios, detrás de electrodomésticos y a lo largo de los zócalos.
- Marcas de roedura: Los roedores necesitan roer constantemente para desgastar sus incisivos, que crecen sin parar. Busque marcas en cables eléctricos, tuberías de plástico, marcos de puertas, envases de alimentos y muebles de madera.
- Ruidos nocturnos: Arañazos, carreras y chirridos dentro de falsos techos, tabiques huecos o bajo el suelo son señales claras de actividad de roedores.
- Sendas y marcas grasientas: Las ratas siguen siempre las mismas rutas, dejando manchas oscuras (marcas de grasa corporal) en las paredes y zócalos por los que transitan.
- Olor fuerte a amoníaco: La orina de los roedores produce un olor penetrante y desagradable, especialmente en espacios cerrados como almacenes o despensas.
- Madrigueras y nidos: Material triturado como papel, tela, cartón o aislamiento térmico acumulado en rincones ocultos indica la presencia de nidos activos.
Consejo práctico: Si encuentra excrementos frescos (oscuros y blandos), la infestación está activa. Los excrementos secos y grises indican actividad pasada, pero no descarte que los roedores sigan presentes en otra zona del edificio.
Riesgos sanitarios de una plaga de roedores
Los roedores no son simplemente una molestia: representan un riesgo real para la salud pública. La Organización Mundial de la Salud (OMS) vincula a ratas y ratones con la transmisión de más de 35 enfermedades a los seres humanos, tanto por contacto directo como indirecto.
Entre las enfermedades más relevantes en nuestro entorno se encuentran:
- Leptospirosis: Transmitida a través de la orina de ratas que contamina agua o alimentos. Puede causar insuficiencia renal y hepática grave.
- Salmonelosis: Los roedores contaminan superficies y alimentos con bacterias presentes en sus heces, provocando intoxicaciones alimentarias.
- Hantavirus: Aunque menos frecuente en España, se transmite por inhalación de partículas de excrementos secos de roedores.
- Fiebre por mordedura de rata: Causada por las bacterias Streptobacillus moniliformis o Spirillum minus.
Además del riesgo sanitario directo, los roedores causan daños estructurales considerables. La roedura de cables eléctricos es una de las principales causas de incendios de origen desconocido en edificios, mientras que los daños a tuberías pueden provocar inundaciones y humedades.
Rata negra, rata parda y ratón doméstico
En España conviven tres especies principales de roedores sinantrópicos, es decir, que viven asociados al ser humano. Conocer sus diferencias es fundamental para aplicar el tratamiento más eficaz:
Rata negra (Rattus rattus)
También llamada rata de los tejados o rata campestre. Es ágil trepadora y suele habitar en zonas altas: áticos, falsos techos, árboles y tejados. Su cuerpo es más esbelto que el de la rata parda, con orejas grandes y cola más larga que el cuerpo. En Andalucía es especialmente frecuente en zonas rurales y cascos históricos.
Rata parda (Rattus norvegicus)
Conocida como rata de alcantarilla o rata gris. Es la especie de mayor tamaño, robusta y excelente nadadora. Habita en sótanos, alcantarillas, canalizaciones y zonas bajas de los edificios. Es la especie dominante en entornos urbanos y la que más problemas causa en negocios de hostelería e industria alimentaria.
Ratón doméstico (Mus musculus)
De pequeño tamaño (6-9 cm de cuerpo), es extremadamente adaptable y puede sobrevivir con cantidades mínimas de alimento y agua. Se reproduce con gran rapidez: una sola pareja puede generar más de 200 descendientes en un año en condiciones favorables. Accede al interior de los edificios a través de huecos de apenas 6 mm.
Dato importante: Una rata parda adulta puede roer materiales tan duros como el aluminio y el hormigón ligero. Si detecta roeduras en materiales resistentes, muy probablemente se trate de esta especie.
Métodos profesionales de desratización
Una desratización profesional va mucho más allá de colocar trampas o veneno. Se trata de un proceso técnico integral que incluye inspección, diagnóstico, tratamiento y seguimiento. Los principales métodos utilizados por empresas especializadas como Plagicontrol son:
- Inspección y diagnóstico: Evaluación completa de la propiedad para identificar la especie, el nivel de infestación, los puntos de acceso y las condiciones que favorecen la plaga.
- Cebos rodenticidas en portacebos de seguridad: Estaciones de cebo homologadas y con cerradura, colocadas estratégicamente. Utilizan principios activos autorizados por el Ministerio de Sanidad con efecto anticoagulante de segunda generación.
- Trampas mecánicas: Dispositivos de captura sin uso de tóxicos, ideales para zonas sensibles como cocinas, guarderías o instalaciones con mascotas.
- Sellado de puntos de acceso: Cierre de grietas, huecos de tuberías, rejillas de ventilación y cualquier abertura superior a 6 mm con materiales que los roedores no puedan roer.
- Monitorización continua: Revisiones periódicas de las estaciones de control para evaluar la efectividad del tratamiento y detectar nuevas incidencias.
¿Cuándo es imprescindible llamar a un profesional?
Aunque algunas personas intentan resolver el problema por su cuenta con productos de venta libre, existen situaciones en las que la intervención profesional es la única opción segura y efectiva:
- Cuando se observan señales de actividad en múltiples zonas del edificio, lo que indica una colonia establecida.
- Si los métodos caseros (trampas adhesivas, veneno de supermercado) no han dado resultado tras una o dos semanas.
- En negocios de alimentación, hostelería o sanitarios, donde la normativa exige planes de control de plagas gestionados por empresas certificadas.
- Cuando hay personas vulnerables en el hogar: niños pequeños, personas mayores o inmunodeprimidas.
- Si se detectan roeduras en cables eléctricos, ya que el riesgo de cortocircuito e incendio es elevado.
- Ante la presencia de ratas pardas en sótanos o alcantarillas, ya que su control requiere equipamiento y formación especializados.
Recuerde: Los rodenticidas de uso profesional requieren carné de aplicador de biocidas. Utilizar productos no autorizados o sin las debidas precauciones puede suponer un riesgo para la salud de su familia y de animales domésticos.
Prevención: cómo evitar la entrada de roedores
La mejor desratización es la que no necesita realizarse. Adoptar medidas preventivas reduce drásticamente el riesgo de infestación:
- Higiene alimentaria: Almacene los alimentos en recipientes herméticos de vidrio o metal. No deje restos de comida en encimeras ni en el suelo. Retire los platos de las mascotas por la noche.
- Gestión de residuos: Utilice cubos de basura con tapa hermética. Saque la basura diariamente y mantenga limpios los contenedores.
- Sellado estructural: Revise periódicamente el perímetro del edificio. Selle grietas, huecos alrededor de tuberías, marcos de puertas desgastados y rejillas de ventilación deterioradas.
- Control de vegetación: Mantenga la vegetación podada y alejada de las fachadas. Las ramas que tocan el tejado sirven como puentes de acceso para la rata negra.
- Eliminación de refugios: No acumule leña, escombros, cajas de cartón o materiales en desuso cerca de las paredes exteriores del edificio.
- Mantenimiento de instalaciones: Repare fugas de agua y elimine fuentes de humedad. Los roedores necesitan agua para sobrevivir y buscan activamente fuentes de humedad.
En Plagicontrol ofrecemos servicios de desratización profesional en Jaén, Granada y Córdoba, con diagnóstico gratuito y garantía por escrito en todos nuestros tratamientos. Si sospecha de la presencia de roedores en su propiedad, no espere a que el problema se agrave: contacte con nuestro equipo técnico para una evaluación sin compromiso.